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Alcemos una muralla
juntando todas las manos;
los negros, sus manos negras,
los blancos, sus blancas manos.
Una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte,
desde el monte hasta la playa,
allá sobre el horizonte ...                      
    NICOLÁS GUILLÉN

 

 

Cuando el “Proyecto Ayuda” nació en el año 1979 en el colegio Hnos. Amorós, lo hizo con la vocación de ayudar a los que más lo necesitan en los países empobrecidos. Pero no como una campaña más de recaudación, sino como una apuesta por la educación integral de sus alumnos.

 

Así, año tras año, gracias a la colaboración de todos los integrantes de la comunidad educativa, se han ido consiguiendo los objetivos marcados: dispensarios médicos, escuelas, talleres, salas multiusos, almacenes de alimentos... Pero sobre todo, el objetivo más importante: despertar  en los alumnos el interés por realidades más desfavorecidas que la nuestra.

 

Poco a poco, han ido surgiendo en el resto de colegios marianistas proyectos de solidaridad colegial, que de un modo u otro buscan conseguir que todos tomemos conciencia de lo privilegiados que somos y saber que, renunciando a pequeños caprichos, podemos ayudar a que otros vivan un poco mejor.

 

Sus responsables, equipos de profesores y voluntarios, desarrollan un ingente esfuerzo de creatividad pedagógica, dedicando muchas, muchas horas de trabajo. Para que a través de las acciones educativas que nos proponen, vivamos los valores de la solidaridad, la justicia y la paz. También consiguen contagiar su ilusión, que no es poco. Ilusión, porque aunque la tarea parezca imposible, con tu ayuda y con mi ayuda, otro mundo es posible.


Construyamos juntos el muro de la solidaridad colegial. Un muro construido poco a poco, con el esfuerzo de todos. Un muro que nos hable de nuestra capacidad de compartir con los que menos tienen, que crezca en la medida en la que crecen nuestros valores, nuestro compromiso, nuestros sueños por un mundo más justo y fraterno. Un muro que no nos encierra en la realidad ensimismada del patio de nuestro colegio, sino que nos abre el horizonte, para visitar y hacernos hermanos de los hombres y mujeres de los cinco continentes.